Me cansé

Generalmente suelo ser una persona de extrema calma, sumisa ante mis padres, pues al fin y al cabo eso son, padres. No es por desprestigiar, pero son tan diferentes a mi que sinceramente prefiero no desperdiciar saliva en un caso perdido y simplemente facilitarles las cosas... pero todo tiene un límite... llega un punto de nuestras vidas donde entendemos que nuestra crianza está casi completa y que a pesar de tener rasgos muy marcados de origen paternomaterno, sabemos que estamos influenciados por todo el advenimiento de un mundo desbocado de información, confluencia cultural y otros factores que nos definen en nuestra personalidad.
Al comienzo es relativamente fácil, vas descubriendo esos visos paso a paso, al principio son débiles pero conforme avanzas tus estudios, se van fortaleciendo, te alimentas de todo lo que te rodea, tus sentidos están extasiados, todo te fascina, todo te lleva a un nuevo rumbo y vas forjando tu carácter,  alimentado de lecturas, noticias, amistades, profesores, ilusiones, amores, simplemente vas aprendiendo de cada experiencia, y a opinión personal creo que a tus casi 20 años ya tienes una idea de lo que eres y de lo que quieres ser en la vida... más si vives en Colombia y te toca madurar a la fuerza. Es allí donde comienza la cuenta regresiva para esa confrontación decisiva, entre lo que quieren tus padres que seas y lo que quieres ser. 
Si tú personalidad encaja socialmente no habrá líos, pero si es como la mía  con ansías de cambiar, de verme diferente y de experimentar nuevas cosas, de conocer culturas y amar incansablemente, se encontraran con un panorama medio hippesco versus uno al mejor estilo conservador de Mariano Ospina.
Uno no espera que compartan la misma opinión pero si tal vez algo de respeto y libertad de expresión, al fin y al cabo estudio periodismo y ellos en medio de su rol pregonan a todo pulmón el ser amantes de la verdad, la justicia y la igualdad, cuando son capaces de discriminar hasta a su propia sangre por lo que lleva puesto.
Y es que tener tatuajes, haber probado la marihuana, tener uno que otra perforación y una expansión, no se compara ni poquito a los males de este cruel mundo, o es que ¿no han visto las noticias plagadas de asesinos en serie, violadores y narcotraficantes? hay quienes preferirían que uno fuera una muñeca de la mafia, a tener que ver arte en el cuerpo. 
No soportan la idea de una fotografía artística en ropa interior, porque a pesar de que una de mis tías se broncee en hilo, y muestre más que mis cacheteros, el vestido de baño seguirá siendo más adecuado para mostrar piel, es decir que tal vez lo que discriminan es el material de la prenda, porque si no, ¿qué otra razón habría? 
...y que hablar de los estereotipos, anda... ¡Que vaina tan berraca! se enteran n meses después que tengo dos miniaturas tatuadas en los tobillos y todo lo vivido conmigo se transforma en infierno, tal vez no cumplí con mis estudios, fui mala hija, desobediente, tomatrago y hombreriega, tal vez, eso sería lo más lógico.
Y es que si tuvieran argumentos irrefutables sería algo maravilloso, pero no pasan del: 'eso no es bien visto' y 'yo no lo enseñé eso', la verdad eso lo aprendí por mi cuenta y grandes experiencias si he guardado en mi mente gracias a ello.
Es que de verdad, los papás deben entender que estamos en otras generaciones, que si tu hija se atreve a estudiar periodismo, a leer y a salir de la caja, a conocer la cultura y un poco de sociedad, deberán comprender lo que conlleva consigo el proceso, es decir la aceptación del otro en su diferencia, el gusto por las causas sociales y la fascinación por nuevas culturas y la exteriorización de cada una de ellas. nosotros jóvenes no tenemos la culpa de haber nacido en otra época, de tener más información y poder de decisión y de poseer más conocimiento y criterio para forjarnos a partir de éste. No pueden ser tan egoístas de pensar solo en ellos, hay libertad, respeto y límites, y tal vez ellos nunca se pregunten como nos sentimos nosotros, o la decepción que nos produce el escuchar sus acusaciones en falso, su doble moral y su ignorancia sobre muchos temas y es que para juzgar la tienen clarísima. Solo pediría comprensión, no todos somos iguales, pero deberían entender que una vez inculcados los valores básicos, lo que se enseñó y se aprendió ya está, lo demás viene por añadidura y no es posible pretender seguir en la misma tónica cuando ya se tiene capacidad de auto pensamiento. Es por eso que hoy escribo esta queja dedicada a mi dulce señora madre, que la amo con todo mi ser, pero que me ha decepcionado al dejarse presionar por una sociedad y el miedo al que dirán, a mi familia, por que la mayoría de sus opiniones no pertenecen a ellos y a los chismosos que le hechan leña al fuego. Yo solo soy una habitante más del mundo, queriendo ser feliz y luchando para hacerlo, simplemente es hora de pararme en la raya y de empezar a imponer mis ideas, para edificar el futuro que quiero a partir de lo que quiero, y con lo que me hace sonreir. No es mucho pedir la aceptación de la felicidad de sus primogénitos, ¿o si?, obviamente su frase de campaña será: TE VAS A ARREPENTIR ó ESO NO TE HARÁ FELIZ TODA LA VIDA. Para esta clase de oraciones solo tengo una: La felicidad siempre será efímera, pero no por eso hay que dejar de buscarla, las cosas por las que luche me harán feliz en su momento, por lo cual podré decir que siempre me esforcé por lo que quería, acumulando así, un millón y un recuerdos de lo que fue, es y será grato para mi en su momento. Es decir que seguiré haciéndome los cortes que quiera, pensando de la manera que quiero, tatuandome a mi antojo y escribiendo a rienda suelta...  (sólo que ahora seré sincera) gústele al que le guste, así soy yo y cambiar me es imposible cuando ya he probado lo delicioso que es vivir. Amén.

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