Nostalgia

Y sé que te tengo abandonado, pero mi mente no encuentra las palabras, se me cruzan las vocales, se chocan las consonantes, me desesperan las tildes y me ponen nostálgica los puntos, más cuando los suspensivos predominan en nuestra historia. El reloj sigue corriendo, día a día, suavemente zigzagueando por mi oreja y recordándome el poco tiempo que me queda, o tal vez ya no tengo y es solo una jugarreta de mis emociones. Es difícil ¿sabes?, con tanto corre, corre, parece que mi mente fuera a explotar, pero luego te miro y encuentro una razón para recordar, para pensar, para sonreír, para escribir; encuentro paz y tranquilidad, encuentro juventud en tu recuerdo, encuentro satisfacción en mis acciones, pero por más que esto suceda, eres una espada de doble filo, esperando a sepultarme en lo más profundo de tus lagrimas, sin remedio alguno. Eres ternura y malicia sensual, eres ese que quisiera asesinar sin remordimientos, pero que al hacerlo me odiaría enormemente porque no hay otro ser en el universo a quien haya amado como a vos, y no sería justo privarte de la vida ¿o si?, ¡vaya dilema!... es por eso que no te había vuelto a escribir, ni a buscar, es más, sé que tampoco lo haré en esta ocasión y que esta carta jamás llegará a tus manos, y que estas palabras jamás penetraran tu alma, y bueno... mejor así, porque creo que te asustarías al ver que el remitente es alguien que murió hace algunos años y que se consuela divagando en el limbo, conmemorando el momento en que partió y te perdió para siempre.


Comentarios

Entradas populares