Denuncia romántica.
Muchas veces, nosotras
las mujeres nos enamoramos de la primera basura que encontramos, solo por el
hecho de que dicho hombre se ha disfrazado de príncipe azul, y como
bien dice el pueblo, éste termina decolorándose a medida que pasa el
tiempo. Personalmente tuve una experiencia brutal en éste caso, y aún no
entiendo porqué carajos fue que todo sucedió de esa manera,
obviamente no voy a llorar sobre mojado, ni mucho menos. Hoy en día estoy muy
feliz y pude encontrar a un hombre maravilloso. El punto está en que nunca pude
entender como ustedes hombres pueden ser capaces de ser tan mentirosos y
ordinarios con el corazón de una mujer. Puede que muchas de nosotras no seamos
una perita en dulce, pero todavía quedamos unas cuantas que si entregamos
nuestro ser y amamos con todo el corazón, que nos empeñamos en ver el mundo
color de rosa, independiente de todo lo negativo que nos rodea, y que
confiamos y añoramos el pasar del tiempo junto a esa persona amada.
Puede
que no seamos las indicadas, o el amor de la vida de ustedes, pero no por eso
merecemos sufrir y llorar, merecemos respeto, e independientemente de que no
seamos las 'elegidas', somos seres humanos con dignidad y debemos recibir primordialmente,
cariño y amor.
Por
eso ante todo, hombres, deben ser caballeros, que su paso por alguna de las
vidas de una mujer, sea positivo. Los problemas siempre van a existir, no he
conocido relación alguna que no los posea, o que no haya pasado por ellos, pero
eso no quiere decir que deban comportarse como unos, me perdonaran la palabra,
'hijueputas'.
A los que son caninos por naturaleza,
simplemente resta decirles que algún día todo se devuelve, y que probablemente
lleguen a sufrir con alguna de esas mujeres 'modernas' que creen que la mejor
relación es la que no involucra el corazón.
Esta
entrada simplemente es una denuncia, porque estoy cansada de ver mujeres
sufriendo, llorando y en sí tristes por hombres que no valen la pena. Algunas
de esas mujeres son seres humanos hermosos, agradables, sinceros y confidentes.
Y así como las aprecio, quiero siempre verlas son una sonrisota de oreja a
oreja.
Sé
también que ustedes hombres se defenderán citando a las zorritas
citadinas de hoy en día. Pero como dije antes yo hablo por las románticas
empedernidas como yo, y éstas otras son tela para cortar después.
Amen,
vivan, sonrían, jueguen, sean felices y brinden felicidad.
Amo
a mis amigas y especialmente a la humanidad, soy algo sensible a los problemas
(aunque muchas veces no lo demuestre) y no hay nada que me empute más, que ver
a una de esas románticas sufriendo por un idiota. Hago un llamado de conciencia
a recobrar la dignidad de la mujer, tanto por parte de ellas como de
ellos.
Ellas reconociéndose como
seres humanos brutalmente hermosos y ellos como caballeros, que deben alegrar y
complementarse mutuamente con ellas.
Sigo
teniendo la esperanza de que algún día el mundo entero llegue a un grado tal de
sensibilización y de la tan anhelada civilidad, para que hombres y mujeres se
reconozcan por igual y sean capaces de madurar y afrontar las situaciones
emergentes de una mejor manera, para abortar lagrimas, berrinches, pataletas,
baja autoestima, evitar locas psicópatas, suicidios y demás problemas que nunca
faltaran. Amén.
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